Herminia alquiló una habitación a Gabriel en su casa y así fue como se conocieron.
Parece ser que Herminia era algo celosa y que tenía celos de Colombina, una escritoria con la que Gabriel intercambiaba cartas muy románticas (Carmen Burgos).
El abuelo Gabriel iba todos los días a pasear con Pati. La llevaba al Museo de Ciencias Naturales. Le gustaba repartir caramelos entre los niños, por lo que enseguida se rodeaba de ellos. En la casa de Pati de la calle Corazón de María, el abuelo le hablaba de los inventos que él hacía.